Una pequeña dosis de amitriptilina, parece tener mucho mejor efecto en pacientes de fibromialgia que las dosis altas.

Amitriptilina para la fibromialgia

La fibromialgia es una enfermedad crónica de origen desconocido que causa dolor musculoesquelético grave en todo el cuerpo además de otros síntomas como depresión, trastornos del sueño, pérdidas de visión, empeoramiento de la función cognitiva y muchos más.

 

Entre los medicamentos utilizados para el tratamiento de la fibromialgia. Se encuentran los antidepresivos tricíclicos, que incluyen amitriptilina, nortriptilina y doxepina.

Entre estos tres antidepresivos tricíclicos, el más común es amitriptilina, ya que ha demostrado ser más eficaz que los otros dos.

 

¿Qué es la amitriptilina?

 

La amitriptilina es un antidepresivo tricíclico que se usa para tratar los síntomas de la depresión. También es muy utilizado para el tratamiento de la fibromialgia y el dolor neuropático crónico.

La amitriptilina inhibe la recaptacion de la serotonina y de la norepirefrina. Es utilizada para tratar un amplio número de trastornos mentales. Estos incluyen el trastorno depresivo mayor, siendo el antidepresivo tricíclico más ampliamente usado y que tiene al menos igual eficacia contra la depresión que los nuevos inhibidores selectivos de la recpatación de serotonina, trastornos de ansiedad como el trastorno de pánico y fobias. Es además útil en la prevención de migrañas, cefáleas por tensión, dolor neuropático asociado a fibromialgia, neuralgia posherpética y neuropatía diabética, enuresis nocturna, algunos síntomas esquizofrénicos.

 

¿Funciona la amitriptilina en pacientes con fibromialgia?

 

Muchos estudios han demostrado que los antidepresivos tricíclicos son eficaces en el tratamiento de la fibromialgia. La eficacia de la amitriptilina se ha demostrado en estudios controlados y han reportado mejoras en la tercera y la cuarta etapa del sueño.

Según un estudio, el uso de amitriptilina en las personas que sufren de fibromialgia les ha proporcionado un alivio del dolor.

En el estudio se evaluaron 70 pacientes con diagnóstico de fibromialgia. Los pacientes con fibromialgia que recibieron 50 mg de amitriptilina reportaron una mejoría significativa en la calidad del sueño, menor rigidez matutina, menor dolor y mejora global. Sin embargo, también se informó que la cantidad de puntos sensibles no mejoró.

El estudio también reveló algunos efectos secundarios comunes de la amitriptilina como la sedación matutina, sequedad de la boca, confusión y retención urinaria. Además se encontró que los pacientes con fibromialgia eran más sensibles a estos efectos secundarios.

El estudio concluyó que la dosis debe ser individualizada y generalmente comienza con la dosis más baja posible, de 5 a 10 mg. por la noche.

Tomar el medicamento de 1 a 2 horas antes de dormir puede reducir al mínimo las dificultades con la sedación matinal o “resaca”. Si no hay respuesta, la dosis puede aumentarse después de 2 a 3 semanas.

 

Dosis de amitriptilina.

 

Muchos expertos recomiendan que la dosis de amitriptilina debe ser individualizada o comenzar el tratamiento con una dosis baja.

Seis ensayos aleatorios controlados con dosis de 25 mg al día de amitriptilina demostraron una respuesta terapéutica en comparación con el placebo en el control del dolor, el sueño, la fatiga y el estado general del paciente. Este beneficio se observó generalmente a las 6-8 semanas de tratamiento, pero no se observó un efecto a las 12 semanas.

Sin embargo, dosis de 50 mg de amitriptilina no demostraron ningún efecto terapéutico en comparación con el placebo.

También se reveló que ni la dosis de amitriptilina de 25 mg. ni la de 50 mg. tenían efecto sobre la cantidad de puntos sensibles.

El estudio concluyó que hay una cierta evidencia que apoya la eficacia de una dosis de 25 mg. de amitriptilina es efectiva para el tratamiento a corto plazo de los síntomas de la fibromialgia, mientras que no hay ninguna evidencia que apoye el uso de dosis más altas de amitriptilina o usarla por períodos de más de 8 semanas.

 

Algunos puntos importantes a tener en cuenta.

 

Antes de tomar amitriptilina es importante saber que no todos los medicamentos son adecuados para todas las personas aunque tengan el mismo diagnóstico.

Cualquier paciente con fibromialgia debe consultar a su médico antes de tomar amitriptilina, sobre todo:

Mujeres embarazadas.

Madres lactantes.

Personas con glándula tiroides hiperactiva.

Diabéticos.

Epilepticos.

Estreñimiento.

Problemas de próstata.

Enfermedad del corazón.

 

Efectos secundarios de la amitriptilina.

 

Es muy importante para un paciente con fibromialgia a conocer los efectos secundarios de la amitriptilina antes de empezar a tomar este medicamento.

Junto con sus efectos beneficiosos, la mayoría de los medicamentos pueden causar efectos secundarios. En el caso de la amitriptilina: Sequedad de boca; sedación; visión borrosa (alteración de la acomodación, aumento de la presión intraocular); estreñimiento; retención urinaria; somnolencia; hipotensión ortostática y taquicardia; temblores musculares; nerviosismo o inquietud, síndrome parkinsoniano (dificultad al hablar o tragar, pérdida del equilibrio, cara de máscara, etc.); arritmia cardíaca, depresión miocárdica, cambios en el ECG (prolongación de los intervalos QT y QRS); disfunción sexual; comportamiento y pensamientos suicidas; fracturas óseas.

La fibromialgia es una enfermedad crónica de origen desconocido que causa dolor musculoesquelético grave en todo el cuerpo además de otros síntomas como depresión, trastornos del sueño, pérdidas de visión, empeoramiento de la función cognitiva y muchos más.

 

Entre los medicamentos utilizados para el tratamiento de la fibromialgia. Se encuentran los antidepresivos tricíclicos, que incluyen amitriptilina, nortriptilina y doxepina.

Entre estos tres antidepresivos tricíclicos, el más común es amitriptilina, ya que ha demostrado ser más eficaz que los otros dos.

 

¿Qué es la amitriptilina?

 

La amitriptilina es un antidepresivo tricíclico que se usa para tratar los síntomas de la depresión. También es muy utilizado para el tratamiento de la fibromialgia y el dolor neuropático crónico.

La amitriptilina inhibe la recaptacion de la serotonina y de la norepirefrina. Es utilizada para tratar un amplio número de trastornos mentales. Estos incluyen el trastorno depresivo mayor, siendo el antidepresivo tricíclico más ampliamente usado y que tiene al menos igual eficacia contra la depresión que los nuevos inhibidores selectivos de la recpatación de serotonina, trastornos de ansiedad como el trastorno de pánico y fobias. Es además útil en la prevención de migrañas, cefáleas por tensión, dolor neuropático asociado a fibromialgia, neuralgia posherpética y neuropatía diabética, enuresis nocturna, algunos síntomas esquizofrénicos.

 

 

¿Funciona la amitriptilina en pacientes con fibromialgia?

 

Muchos estudios han demostrado que los antidepresivos tricíclicos son eficaces en el tratamiento de la fibromialgia. La eficacia de la amitriptilina se ha demostrado en estudios controlados y han reportado mejoras en la tercera y la cuarta etapa del sueño.

Según un estudio, el uso de amitriptilina en las personas que sufren de fibromialgia les ha proporcionado un alivio del dolor.

En el estudio se evaluaron 70 pacientes con diagnóstico de fibromialgia. Los pacientes con fibromialgia que recibieron 50 mg de amitriptilina reportaron una mejoría significativa en la calidad del sueño, menor rigidez matutina, menor dolor y mejora global. Sin embargo, también se informó que la cantidad de puntos sensibles no mejoró.

El estudio también reveló algunos efectos secundarios comunes de la amitriptilina como la sedación matutina, sequedad de la boca, confusión y retención urinaria. Además se encontró que los pacientes con fibromialgia eran más sensibles a estos efectos secundarios.

El estudio concluyó que la dosis debe ser individualizada y generalmente comienza con la dosis más baja posible, de 5 a 10 mg. por la noche.

Tomar el medicamento de 1 a 2 horas antes de dormir puede reducir al mínimo las dificultades con la sedación matinal o “resaca”. Si no hay respuesta, la dosis puede aumentarse después de 2 a 3 semanas.

 

Dosis de amitriptilina.

 

Muchos expertos recomiendan que la dosis de amitriptilina debe ser individualizada o comenzar el tratamiento con una dosis baja.

Seis ensayos aleatorios controlados con dosis de 25 mg al día de amitriptilina demostraron una respuesta terapéutica en comparación con el placebo en el control del dolor, el sueño, la fatiga y el estado general del paciente. Este beneficio se observó generalmente a las 6-8 semanas de tratamiento, pero no se observó un efecto a las 12 semanas.

Sin embargo, dosis de 50 mg de amitriptilina no demostraron ningún efecto terapéutico en comparación con el placebo.

También se reveló que ni la dosis de amitriptilina de 25 mg. ni la de 50 mg. tenían efecto sobre la cantidad de puntos sensibles.

El estudio concluyó que hay una cierta evidencia que apoya la eficacia de una dosis de 25 mg. de amitriptilina es efectiva para el tratamiento a corto plazo de los síntomas de la fibromialgia, mientras que no hay ninguna evidencia que apoye el uso de dosis más altas de amitriptilina o usarla por períodos de más de 8 semanas.

 

Algunos puntos importantes a tener en cuenta.

 

Antes de tomar amitriptilina es importante saber que no todos los medicamentos son adecuados para todas las personas aunque tengan el mismo diagnóstico.

Cualquier paciente con fibromialgia debe consultar a su médico antes de tomar amitriptilina, sobre todo:

Mujeres embarazadas.

Madres lactantes.

Personas con glándula tiroides hiperactiva.

Diabéticos.

Epilepticos.

Estreñimiento.

Problemas de próstata.

Enfermedad del corazón.

 

Efectos secundarios de la amitriptilina.

 

Es muy importante para un paciente con fibromialgia a conocer los efectos secundarios de la amitriptilina antes de empezar a tomar este medicamento.

Junto con sus efectos beneficiosos, la mayoría de los medicamentos pueden causar efectos secundarios. En el caso de la amitriptilina: Sequedad de boca; sedación; visión borrosa (alteración de la acomodación, aumento de la presión intraocular); estreñimiento; retención urinaria; somnolencia; hipotensión ortostática y taquicardia; temblores musculares; nerviosismo o inquietud, síndrome parkinsoniano (dificultad al hablar o tragar, pérdida del equilibrio, cara de máscara, etc.); arritmia cardíaca, depresión miocárdica, cambios en el ECG (prolongación de los intervalos QT y QRS); disfunción sexual; comportamiento y pensamientos suicidas; fracturas óseas.

 

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