5 alimentos que debes evitar si padece fibromialgia, artritis o artrosis.

Hay 5 alimentos que debes evitar si padece fibromialgia, artritis o artrosis.

El dolor está presente en la mayoría de los problemas de salud tratados por los médicos hoy en día y todos conocemos a alguien que sufre de alguna enfermedad que causa dolor crónico e incluso muchos de nosotros sufrimos alguna.

Los analgésicos son actualmente el medicamento más utilizado pero no parece haber ninguna señal de disminución de su incidencia sino un aumento. Pero casi siempre los analgésicos son sólo paliativos y solo son efectivos durante un tiempo. No curan la dolencia.

El camino seguido por la medicina tradicional para combatir dolores musculares, dolores articulares y otros como la artritis y la fibromialgia no es el de la curación y además no ataca el punto principal de la pregunta: ¿qué está causando el dolor y la inflamación? yla prescripción se limita a medicamentos para el dolor, para suprimir el dolor o enmascararlo pero nunca lidiar con el problema en profundidad y por lo tanto nunca descubrir las causas que lo provocan. Aunque necesitemosanalgésicos en un momento y lugar determinados hay que dar un paso más y no hacer de estos un tratamiento.

Lamentablemente pocos profesionales saben que existe un vínculo importante entre la alimentación y muchos casos de dolor articular y muscular dejando olvidada la frase de Hipócrates padre de la medicina: “Que la comida sea tu medicina y la medicina sea tu alimento”.

Y esta famosa frase es de gran importancia para aquellos que sufren de dolor crónico.

Si sufre de dolor muscular, articular o fibromialgia, puede reducir su sufrimiento sólo dejando de consumir los siguientes alimentos que son inflamatorios:

1. Azúcar.

¿Desea añadir más leña al fuego?

El azúcar es uno de los peores alimentos para el dolor en las articulaciones y músculos. Tomar azúcar y/o alimentos que contengan gran cantidad de azúcar altamente procesados produce inflamación. Recuerde que hay alimentos muy procesados que no tienen sabor dulce y son también malos para su organismo.

La comunidad médica está empezando a ponerse de acuerdo con el hecho de que la inflamación crónica generalmente comienza en el intestino, lo que representa la mayor parte del sistema inmunológico.

Habrá oído la frase “Usted es lo que come” y es muy cierta y la podemos completar con: “Somos lo que absorbemos.”

2. El alcohol.

No tiene que dejar de disfrutar de una copa de buen vino, pero con moderación.

Como la mayoría de cosas en la vida, el tamaño de la dosis establece la diferencia entre bueno y malo.

Tenga en cuenta que el exceso de alcohol puede dañar la flora intestinal, promover el crecimiento de hongos como la cándida y obstaculizar la capacidad del cuerpo para desintoxicarse.

El alcohol es uno de los peores alimentos para el dolor.

3. Cereales.

Refinados o no, los cereales son difíciles de digerir y pueden saturar en gran medida el tracto intestinal causando inflamación crónica.

El problema inflamatorio aumenta especialmente si usted es sensible al gluten.

A esto hay que añadir los altos niveles de ácido fítico y lectinas de granos que pueden obstaculizar su capacidad para absorber el calcio, magnesio y otros minerales esenciales.

Muchas personas tienen alergia o intolerancia a los cereales y no son conscientes de ello.

En resumen, los cereales son también muy malos alimentos para el dolor.

Si usted sufre de dolor crónico puede abandonar el consumo de cereales (sobre todo trigo y derivados) durante un tiempo para hacer una evaluación más precisa de su incidencia sobre su problema de salud.

4. Aceite vegetal refinado.

Canola, colza, aceite de soja, el maíz y el girasol son en gran medida productos genéticamente modificados.

Y hay varios estudios en los que se ha documentado que estos aceites contribuyen a producir inflamación y dolor.

Por desgracia, a menudo se utilizan por su menor precio en casa por la mayoría de las personas y también en bares y restaurantes.

Lo peor es que estos aceites se anuncian como “saludable” y eso no es cierto en ningún modo. La grasa de estos aceites es muy difícil de digerir para el organismo humano.

Los aceites vegetales refinados son uno de los cinco peores alimentos para el dolor.

5. La leche pasteurizada.

Según las investigaciones más recientes la mayoría de las personas con sensibilidad al gluten también tiene problemas con los productos lácteos. Pues las vacas son alimentadas con productos químicos y cereales que contienen gluten y este pasa a la leche.

La leche también se “rellena” de hormonas y cuando se pasteuriza el proceso destruye todas las bacterias (tales como L. lactis ) que digieren la proteína de caseína que puede imitar el gluten.

Además el proceso de pasteurización altera la estructura molecular del contenido nutricional que se encuentra en la leche cruda (no pasteurizada).

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