Pepi Gil: Una abuela con Fibromialgia

Pepi Gil: Una abuela con Fibromialgia

Soy Pepi, madre de dos hijos y abuela de dos niños. Al igual que muchas compañeras padezco Fibromialgia, una enfermedad odiosa que vive conmigo desde hace unos años.
Yo era monitora de aerobic, gimnasia de mantenimiento, y trabajaba también en el hospital, como auxiliar de enfermería.

Empecé a fallar en las clases de aerobic y gimnasia, en el hospital iban las cosas súper mal, pero tenía que dar el do de pecho. Más que nunca tenía que trabajar y ganar dinero para poder vivir ya que me había divorciado de forma reciente

Desde pequeña siempre era la enfermita, pero tenía vitalidad, y en el 2009 en una de las consultas de reumatología me dieron el tan odioso nombre de lo que padecía, FIBROMIALGIA. Me quedé atónita, no daba crédito lo que acababa de escuchar. Le dije: – Perdone, ¿Usted se ha equivocado verdad? Contestación: – No señora, y además la tiene ahora mismo muy agudizada.

Sabía lo que era esta enfermedad y no quería creer que yo pudiera padecerla, pero sí, me tocó. Me costó muchísimo digerir lo que tenía, ¡pero mucho! Nuestra querida enemiga no paraba de recordarme que vivía dentro de mí y para siempre. Así que, a partir de ahí, mi constancia es luchar contra ella. Tratar de concienciar a la población y a los investigadores que nos ayuden a encontrar el origen y la causa de por qué esta enfermedad.
Sé que nosotras lo tenemos muy mal y que viviremos con ella hasta nuestro fin, pero lucharé todo lo que pueda, saliendo a la calle, pidiendo firmas, que nos escuchen, que investiguen. No quiero que mis hijos o mis nietos el día de mañana pasen lo que me tocó a mí sin pedir.

“¡Ánimo chicas!”. Ánimo. Aunque nuestra enemiga este dentro de nosotras siempre hay una puerta abierta para la esperanza. Nunca debemos tirar la toalla.

¡Venceremos!

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